Icono del sitio grupoosga.com

Christian Steve Ruiz-Trabajador Grupo Osga

Natural de Colombia, lugar de residencia, Madrid.

Grupo Osga me ha ayudado a cambiar mi forma de ver la vida y a seguir luchando por salir adelante

Una oportunidad laboral puede cambiar mucho más que la situación económica de una persona: puede ayudarla a ganar confianza, autonomía y estabilidad, y a descubrir capacidades que no sabía que tenía. La historia de Christian es un ejemplo de ello. Después de siete años en Grupo Osga, reconoce cuánto ha evolucionado profesionalmente y cómo el trabajo y el acompañamiento de la Unidad de Apoyo han contribuido a su desarrollo personal y laboral. 

Su testimonio nos acerca a la realidad de las personas con discapacidad y pone en valor la importancia de los centros especiales de empleo como espacios de oportunidades, aprendizaje y crecimiento.

  1. Antes de llegar a Grupo Osga, ¿cómo era tu vida y qué circunstancias personales o profesionales estabas atravesando en aquel momento? ¿Qué supuso para ti tener esta oportunidad?

Durante mi etapa vital en Colombia, trabajé en diversos sectores, como: atención al cliente, telecomunicaciones, asesor comercial de teléfonos… sin embargo, debido a que los puestos de trabajo desempeñados no estaban adaptados a mi discapacidad, la permanencia en las empresas era breves, afectando a mi estabilidad laboral y personal.

Residiendo ya en España, antes de iniciar mi relación laboral con Grupo Osga, trabajaba en otra empresa con un contrato temporal, en la zona de Plaza de España. Tenía una jornada reducida, de unas doce horas semanales, por lo que mis ingresos eran insuficientes para afrontar los gastos mínimos.

En aquel momento, mi madre y yo atravesábamos una situación familiar y económica muy complicada. Ella acababa de separarse de su pareja, con quien había compartido muchos años de vida, y tuvimos que afrontar numerosos gastos y deudas. Incluso llegamos a alquilar una habitación de nuestra vivienda de alquiler para poder salir adelante.

Fue entonces cuando empecé a buscar empleo en InfoJobs y encontré una oferta en Trébol Integración Social (Grupo Osga). Me llamaron y me propusieron incorporarme a trabajar como

operario de limpieza, en un campo de fútbol. Acepté la oportunidad y así comenzó mi trayectoria en la empresa.

Para mí, incorporarme al Grupo, supuso empezar a creer más en mí mismo y aprender un oficio nuevo. Nunca había trabajado en limpieza, pero fui adquiriendo experiencia y aprendiendo cada día.

Cuando llegó la pandemia y cerraron las instalaciones en las que trabajaba, surgieron nuevas oportunidades en residencias, primero en Vallecas y después en Manoteras. Gracias a ello pude seguir trabajando y desarrollándome profesionalmente.

A nivel personal, el cambio también fue muy importante. Empecé a recuperar mi estabilidad económica, pude contribuir a los gastos de casa y apoyar a mi madre. Tener un trabajo me permitió afrontar las responsabilidades familiares de otra manera.

Por eso estoy muy agradecido a Grupo Osga, me dio una oportunidad para salir adelante y construir una vida con mayor estabilidad.

2. ¿Recuerdas algún momento en el que te dieras cuenta de que tener este trabajo estaba cambiando tu vida? ¿Qué pasó y qué significó para ti?

Sí. Soy una persona independiente y solitaria, cuando empecé a trabajar, fui conociendo a más personas. Poco a poco empecé a experimentar más alegría, a vivir nuevas experiencias y a relacionarme de otra manera con la gente de los centros en los que trabajaba.

Recuerdo una anécdota que me hizo mucha ilusión. Hace unos meses, un niño se acercó a saludarme. Yo no recordaba su nombre, pero él sí me conocía. Cuando salió, se volvió, para regalarme una bolsa llena de dulces.

Me sorprendió y le pregunté si su madre no le iba a regañar por regalármela. Entonces se acercó su madre, me explicó: que lo hacían porque mantenía muy limpio el pabellón y trataba muy bien a todo el mundo.

Aquel gesto me hizo sentir muy bien. Me di cuenta de que mi trabajo no consiste solamente en limpiar, sino también en cómo trato a las personas y en la huella que puedo dejar en ellas.

Pero el cambio va mucho más allá de esa anécdota. Antes me encerraba mucho en mí mismo, me enfadaba y me costaba gestionar determinadas situaciones. Con el tiempo, y gracias al apoyo recibido, he ido aprendiendo a afrontar los problemas de otra manera, a relacionarme mejor y a cambiar mi forma de ver la vida.

La Unidad de Apoyo también ha sido importante en este proceso. Tengo una discapacidad visual y otros problemas de salud que afectan a mi día a día. Para mí, sentir que hay personas que conocen mis circunstancias, se preocupan por mí y buscan puestos en los que pueda desarrollar mis tareas ha supuesto sentirme más protegido y acompañado.

Vengo de un país en el que no existe el mismo tipo de protección para las personas con discapacidad, así que valoro mucho saber que no estoy solo y que puedo contar con ese apoyo, atención y acompañamiento individualizado.

Todo ello me ha ayudado a crecer, tanto profesional como personalmente. He aprendido que tengo que seguir luchando, sacar fuerzas incluso en los momentos difíciles y trabajar para construir una vida mejor para mí y para mi madre.

3. Más allá de tener un empleo, ¿qué te ha aportado trabajar en Grupo Osga en términos de autonomía, confianza en ti mismo, estabilidad o sensación de pertenencia? ¿Hay algo que hoy puedas hacer o afrontar que antes te resultaba más difícil?

Me ha aportado las tres cosas: más autonomía, más confianza en mí mismo y más estabilidad.

He aprendido a relacionarme mejor con las personas, a tener más claridad sobre lo que hago, a pedir ayuda cuando la necesito y también a decir que no cuando es necesario.

Además, he aprendido a comunicarme mejor con mis compañeros/as y a comprender que cada persona tiene sus propias circunstancias. Yo también he tenido que revisar mi forma de tratar a los demás y aprender de mis propios errores.

En el ámbito personal y familiar, tener un trabajo me ha permitido contribuir a los gastos de casa, ayudar a mi madre y asumir responsabilidades con mayor estabilidad. También he ganado confianza para afrontar situaciones que antes me resultaban muy difíciles.

Por ejemplo, ahora me veo más capaz de gestionar los problemas con mis compañeros, incluso cuando hay personas que no comprenden mi discapacidad o mi manera de actuar. He aprendido que no todo el mundo piensa igual que yo y que debo saber comunicarme, defenderme y buscar soluciones.

Siento que he madurado profesionalmente, en mis relaciones afectivas y en la forma de llevar mis relaciones familiares. Todavía tengo cosas que mejorar, porque nadie es perfecto, pero reconozco que he avanzado mucho.

La ayuda que he recibido de la empresa y de la Unidad de Apoyo ha sido importante, pero también ha sido fundamental que yo mismo quisiera cambiar, aprender y aprovechar las oportunidades que se me han presentado.

4. Si pudieras hablar con la persona que eras antes de empezar a trabajar en OSGA, ¿qué le dirías? ¿Y qué te gustaría que entendiera alguien que todavía no conoce el impacto que puede tener una oportunidad laboral en la vida de una persona?

Si pudiera hablar con el Cristian de antes, le diría que tenía muchas cosas que mejorar. Probablemente le llamaría la atención por algunas de las cosas que hacía y por cómo afrontaba determinadas situaciones.

Ahora tengo más fortalezas, soy más consciente de mis debilidades y he aprendido muchas cosas. He madurado profesionalmente y en mis relaciones personales, he aprendido a afrontar los problemas de otra manera.

Aunque hay situaciones que todavía me afectan, intento entender mejor lo que sucede, defenderme cuando lo necesito y seguir adelante. He aprendido que debo sacar fuerzas de donde parece que no las hay y continuar luchando por mi vida y por mis objetivos.

A las personas que están buscando trabajo les diría que no pierdan la esperanza, que tengan paciencia y que sigan intentándolo. Conozco a mucha gente, tanto de mi país como de otros lugares, a la que le cuesta encontrar empleo. Adaptarse a un país nuevo, a otras costumbres y a una forma diferente de trabajar no siempre es fácil.

También conozco a personas con discapacidad que están sin trabajo y que se sienten desanimadas. A ellas les diría que no pierdan la fe y que continúen buscando oportunidades. En mi caso, la fe en Dios también me ha ayudado mucho a salir adelante.

Y, cuando llega una oportunidad laboral, creo que es importante aprovecharla, aprender, escuchar las orientaciones que te dan y poner de tu parte para mejorar. Todos tenemos cosas que aprender y debemos ser capaces de reconocer qué podemos hacer mejor.

Grupo Osga me ha brindado oportunidades y estoy muy agradecido por ello. Durante estos años he aprendido, he conocido a personas maravillosas y he podido crecer profesionalmente. También he contado con el apoyo de personas que se han preocupado por mí y por mi evolución.

Quiero dar las gracias especialmente a Nieves, Virginia, Ana y Pilar por todo lo que me han ayudado durante estos siete años en la empresa. Cuando empecé, no creía que fuera a durar tanto tiempo. Hoy puedo decir que he mejorado muchas cosas, tanto gracias al apoyo que he recibido como a mi propia voluntad de cambiar y seguir luchando.

Hace poco, un familiar me dijo que, a pesar de mi discapacidad, cada día demuestro muchas cosas y que soy capaz de salir adelante. Esas palabras me hicieron pensar en todo lo que he conseguido y en la importancia de continuar esforzándome.

Mi historia demuestra que una oportunidad laboral puede abrir muchas puertas. No se trata únicamente de tener un sueldo, sino también de aprender, ganar confianza, relacionarse con otras personas y descubrir que uno puede seguir creciendo.

Estoy muy agradecido a Grupo Osga por haberme dado esa oportunidad y a todas las personas que me han acompañado durante este camino.

Salir de la versión móvil