El Registro, creado por el Real Decreto 163/2014, de 14 de marzo, recoge los esfuerzos de las organizaciones españolas en el cálculo y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que genera nuestra actividad. El objetivo fundamental  es proporcionar credibilidad y certidumbre a los informes que las empresas llevan a cabo sobre sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Se puede decir que la Huella de carbono pretende ser por tanto una Certificación o Medida del impacto ambiental de una organización o empresa. El referido impacto ambiental se cuantifica llevando a cabo un inventario de emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) siguiendo normativas internacionales reconocidas, como PAS 2050 o GHG Protocol entre otras.

Todas las huellas inscritas van acompañadas obligatoriamente por un plan de reducción, y son chequeadas de forma previa a su registro. Cuando se reconoce que una organización ha reducido su huella, es debido a que cumple con un criterio estricto que demuestra una tendencia decreciente de emisiones. Una vez conocido el tamaño de la huella, es posible implementar una estrategia de reducción y/o compensación de emisiones, a través de diferentes programas, públicos o privados.

Nuestro registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO2 queda certificado por el propio Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Cuando una organización se inscribe en el registro, recibe un certificado de inscripción y el derecho al uso de un sello. Este sello permite distinguir de un vistazo:
  • El nivel de participación de la organización en el Registro: si calcula su huella, ha conseguido reducirla o si ha compensado toda o parte de ésta.
  • El año al que corresponde este nivel de participación.